|
La devoción
de Alcantarilla a su Patrona
se remonta a la Edad Media,
cuando la localidad contaba
con apenas un centenar de
habitantes, y ya era venerada
en su ermita bajo la denominación
de Nuestra Señora la
Pequeña. En aquella
época, la villa, conocida
como Alcantariella, se ubicaba
más cerca del lecho
del río, en el entorno
del puente de Las Pilas. Pero
un trágico suceso,
la riada del 18 de octubre
de 1545, conocida como «la
de San Lucas», asoló
todo este entorno, ermita
incluida y obligó a
los vecinos a reconstruir
la villa en un terreno más
elevado y a salvo de futuras
avenidas. Fue así como
se comenzó a construir
la localidad que hoy conocemos,
en el entorno de la iglesia
de San Sebastián, que
hoy es de San Pedro Apóstol.
La
ermita de la Virgen también
se comenzó a reconstruir
una vez que las aguas y los
fangos se retiraron. Situado
en las cercanías del
convento de Santo Domingo
el Real, el eremitorio se
ubicaba en un paraje conocido
como soto del río,
donde la tradición
relataba que se había
hallado una imagen de una
Virgen niña. La Virgen
Pequeña pasó
a su actual denominación
a raíz de otro luctuoso
hecho acaecido en la Villa,
como fue la terrible epidemia
de peste de finales del siglo
XVII. Los alcantarilleros,
diezmados por la enfermedad,
vuelven sus ojos a su Patrona,
a la que sacan en procesión
y rogativa, obrándose
el milagro y remitiendo el
azote de la enfermedad. Desde
ese momento, la Virgen pasa
a denominarse de la Salud.
A comienzos del siglo XVIII,
la imagen de la Patrona se
trasladará al convento
de los Padres Mínimos
de San Francisco de Paula,
que actuaba como hospicio,
colegio y hospital para Alcantarilla.
El traslado, acaecido durante
la alcaldía de Antonio
de Avilés, se produjo
por el lamentable estado de
abandono y deterioro de la
ermita de la Patrona. El siguiente
gran cambio en el devenir
de la Virgen de la Salud se
efectúa a partir de
la desamortización
de los bienes eclesiásticos
promulgada por el ministro
Mendizábal en 1837.
Los frailes son expulsados
del convento, sus propiedades
confiscadas y el convento
cerrado al culto. Durante
buena parte del siglo XIX,
la devoción por la
Patrona se eclipsa y oculta,
aunque en ocasiones, durante
los meses de mayo, es festejada
gracias al esfuerzo de la
parroquia de San Pedro y el
ayuntamiento de turno.
A
principios del siglo XX se
constituye una Hermandad de
la Patrona, de la que es Hermano
Mayor Emilio López
Palacios, médico de
la localidad, pero tras su
fallecimiento en 1916, la
Hermandad se disuelve y la
imagen de la patrona vuelve
a ocultarse. En 1936, con
el estallido de la Guerra
Civil, el convento es profanado
y saqueado, siendo la imagen
de la Salud una de las que
acabarán pasto de las
llamas. Tras el fin de la
guerra, se encarga al escultor
Nicolás Martínez
Ramón la actual imagen,
que retorna a su camarín
en el convento de San Francisco.
En aquellos años, la
devoción vivía
momentos bajos que sólo
el esfuerzo de Antonio Domingo
Manzano, Antonio El Manco,
mantenía viva por su
dedicación oficiosa
a la tarea de camarero de
la Virgen. En 1949, se organizan
del 20 al 29 de mayo unas
Fiestas Mayores en honor a
la Patrona, que se trasladó
al Ayuntamiento en procesión.
La celebración no tuvo
continuidad, pero la Virgen
de la Salud sería nombrada
Alcaldesa Honoraria de la
Villa el 29 de abril de 1955,
a propuesta del alcalde Juan
Martínez Beltrán.
En
1967, la imagen de la Patrona
es trasladada al recién
remodelado templo parroquial
de San Pedro Apóstol,
tras el acuerdo del párroco,
Diego Hellín, con el
obispo, Ramón Sanahuja.
Tres años más
tarde, gracias al impulso
del nuevo párroco,
José García
Martínez, y el alcalde
Fulgencio Pérez Artero,
Alcantarilla contaría
con unas fiestas en honor
de su Patrona, cuya primera
edición tuvo lugar
en 1971. El último
domingo de ese mes de mayo,
la Virgen de la Salud procesiona
por vez primera en muchos
años por Alcantarilla.
En 1973 se constituye de forma
oficiosa la Hermandad de Nuestra
Señora de la Salud,
cuyo primer Hermano Mayor
sería el médico
José Capel. Finalmente,
el 9 de febrero de 1974, el
Obispado aprueba los primeros
estatutos de la Hermandad.
Durante su corta historia,
la Hermandad de la Virgen
de la Salud ha contado con
nueve hermanos mayores.
En 1996, durante sus fiestas,
la Patrona recibió
la Medalla de Oro de Alcantarilla
por parte de la corporación
municipal que presidía
Lázaro Mellado. El
obispo Javier Azagra se la
impuso en un acto que tuvo
lugar el último domingo
de mayo de aquel año.
El último hito de nuestra
Patrona se produjo con motivo
de los actos jubilares de
2000, cuando se trasladó
a la Catedral de Murcia en
el mes de septiembre.
|