1982. Archivo Municipal de Alcantarilla

El interior de la Plaza de Abastos se compone de una calle central con casetas laterales para la venta de carnes y productos frescos que, en su origen, fueron diseñadas por el arquitecto José Antonio Rodríguez. Pero, en 1925, por problemas de presupuesto se encargarían al maestro de obras Diego Rodríguez Martínez.

El edificio ha sido objeto de sucesivas restauraciones y modificaciones. En los años 80, se amplió y modernizó el inmueble con la elevación de una planta, en la que se instalaron treinta y dos casetas de frutas y hortalizas, con acceso interior de escaleras mecánicas. Esto supuso la pérdida del diseño original de la cubierta a dos aguas sobre una impresionante armadura de hierro, así como de la iluminación natural y ventilación.

Con la utilización del hierro en la cubierta a dos aguas, Alcantarilla fue testigo de cómo la revolución industrial trajo consigo el uso de nuevos materiales, para conseguir lugares funcionales y diáfanos que cubrieran las necesidades de una nueva sociedad, preludiando el Racionalismo como estilo arquitectónico predominante a principios de siglo XX.

Actualmente, la segunda planta está destinada a oficinas municipales, con acceso desde el exterior.