La infraestructura evitará vertidos contaminantes al río Segura durante episodios de lluvias intensas, permitiendo depurar el agua para el regadío

El nuevo espacio natural de más de 10.000 metros cuadrados recrea la huerta tradicional sobre el tanque de tormentas con capacidad para casi 10.000 m³

El proyecto ha contado con una colaboración público-privada entre el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y diversas fundaciones y empresas

La alcaldesa de Alcantarilla, Paqui Terol, y el presidente del Gobierno Regional, Fernando López Miras, han inaugurado el ‘Paraje Las Caracolas’, una obra destinada a la recuperación del paisaje tradicional combinada con una tecnología hidráulica capaz de evitar vertidos al río Segura. Situado entre la ribera del río y el Parque del Acueducto, este nuevo enclave se presenta como un pulmón verde y un escudo contra la contaminación fluvial.

“Estamos ante la mayor infraestructura medioambiental del sureste español relacionada con el río Segura, que evitará los vertidos al río, producto de los arrastres, en episodios de lluvias intensas. Elegimos este nombre en honor a la obra del poeta y periodista alcantarillero, Pedro Jara Carrillo, donde se narra cómo era utilizado ese instrumento para avisar a la población de las riadas”, manifestó la alcaldesa, Paqui Terol.

         En la superficie, el paraje abarca una zona de 10.467 metros cuadrados diseñados para el ocio y la educación ambiental. El espacio recrea la huerta tradicional mediante la plantación de 160 árboles frutales y cítricos, dividido en cuatro grandes huertos que incorporan plantaciones tradicionales de tomates, lechugas, apio, pimientos y berenjenas. También hay plantadas más de 1000 ejemplares de 60 especies aromáticas y culinarias, como lavanda, perejil, hierbabuena, romero, albahaca, cebollino, etc. El diseño incluye caminos naturales de tierra, integrándose en el entorno del Museo de la Huerta.

            Bajo el espacio natural se encuentra el tanque de tormentas, que será capaz de recoger los primeros 9.900 metros cúbicos en episodios de fuertes lluvias, evitando con ello los arrastres que hasta ahora se vertían al río Segura. El agua será enviada a la estación depuradora para ser finalmente utilizada en labores de riego.

Como símbolo central de este paraje, el Ayuntamiento ha instalado la escultura de una gran caracola que rinde homenaje a la historia hídrica de la zona por ser el elemento utilizado durante siglos para avisar a la población de las riadas.

Colaboración institucional y privada

La ejecución de este proyecto ha sido fruto de un modelo de colaboración público-privada. En su financiación y desarrollo han participado el Ayuntamiento de Alcantarilla, el Gobierno regional, la Fundación PepsiCo, Alvalle y Veolia, con una inversión total de 4 millones de euros.

El acto de inauguración ha reunido a los colaboradores que han hecho posible esta iniciativa, fruto de cuatro años de trabajo conjunto, cuya contribución ha resultado esencial para el desarrollo y consolidación del proyecto.

Dejar un comentario